Estudio europeo sobre la higiene doméstica

 

Resulta sorprendente constatar que 9 de cada 10 personas consideran que el orden favorece el mantenimiento de la higiene de la casa. Aunque la organización y el orden no influyen apenas en este aspecto, sí es cierto que el desorden favorece la acumulación de suciedad y de gérmenes en los rincones donde resulta difícil limpiar. Para reducir los riesgos para la salud, la única solución consiste en eliminar los gérmenes usando técnicas y productos de limpieza eficaces.
A pesar de algunas diferencias culturales poco significativas, la mayoría de la población europea conoce perfectamente el mensaje fundamental y primera norma de la higiene doméstica (lavarse las manos con regularidad).
Resulta asombroso comprobar que, habiendo aumentado un 400% la frecuencia de las intoxicaciones alimentarias en determinados países europeos desde comienzos de los años ochenta, unos 15 millones de europeos ignoran que es esencial adoptar una correcta higiene en el hogar para prevenir enfermedades. Aunque esta cifra sólo representa el 5 % de la población de los países donde se ha realizado la encuesta, este desconocimiento no deja de resultar sorprendente si tenemos en cuenta que ha pasado más de un siglo desde que Louis Pasteur descubrió la multiplicación y diseminación de los gérmenes, y la influencia de estos fenómenos en la contaminación.

Al preguntar de forma más precisa a los encuestados acerca de los lugares de la casa donde ellos consideran que se encuentran los gérmenes, se puede apreciar que los conocimientos no se corresponden con los comportamientos. Las respuestas demuestran un amplio consenso en todos los países al considerar el aseo como el lugar de la casa donde se concentran más gérmenes, muy por delante de las superficies sobre las que se preparan los alimentos y los paños de cocina.

Escherichia coli en división con presencia de fimbrias. Huésped habitual presente en el tubo digestivo. Determinadas cepas son patógenas y provocan infecciones urinarias. Bacterias frecuentemente utilizadas por los genetistas (colores manipulados).

En realidad, aunque es cierto que en los aseos pueden existir numerosos gérmenes patógenos como los colibacilos, el riesgo de contaminación al que nos exponemos es mucho menor que cuando utilizamos un paño de cocina sucio. Es interesante observar que el paño de cocina ocupa sólo un tercer puesto entre los objetos domésticos considerados de riesgo.


Los españoles parecen dar aún menos importancia a los riesgos relacionados con los paños de cocina sucios, ya que sitúan este factor en un séptimo puesto (entre 10 opciones propuestas).